Los 46 rehenes de una banda de pistoleros de un clan tribal filipino han sido liberados tras llegar a un acuerdo los secuestradores con las autoridades en la provincia de Agusan del Sur, en la región meridional de Filipinas.

Los rehenes eran familiares de los captores

Varios de los rehenes eran familiares o conocidos de los captores y no se han producido malos tratos, pero sí situaciones insólitas, como la de Ponciana Avenido, que el viernes de madrugada pidió que la dejasen ir a casa a cambiarse de ropa y alimentar a los animales y le abrieron la puerta.

Este secuestro ocurre dos semanas después de que un centenar de pistoleros a sueldo de un poderos clan raptara y luego ejecutara a 57 personas en la provincia de Maguindanao, al suroeste de Agusan del Sur, también en la conflictiva Mindanao.

El Gobierno declaró la ley marcial en Maguindanao para desarmar a los milicianos de los Ampatuan, los agresores, y lo levantó anoche, tras recobrar el control de la provincia, pero ha dejado vigente el estado de excepción.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/13/internacional/1260699465.html